martes, 12 de febrero de 2019

Caja de madera pintada


     Si me seguís en Instagram sabréis que últimamente he estado trasteando con Chalk paint o Pintura a la tiza. Es un tipo de pintura que proviene de la tiza, con la que se pueden pintar múltiples superficies: metal, madera, cerámica, melamina, vidrio, paredes... De momento solo la he utilizado sobre madera, y el resultado final es precioso. Si os interesa saber como pintar una caja de madera con este tipo de pintura y darle un aspecto envejecido, ¡seguid leyendo!.

     HERRAMIENTAS
      - Pinceles
      - Destornillador pequeño
      - Lija de grano fino
      - Muñequilla de algodón

     MATERIALES

      - Caja de madera
      - Pintura a la tiza blanca y del color que queramos que quede la caja
      - Cera o barniz




     PROCESO

     Quitamos las bisagras y el cierre con el destornillador, para que sea más fácil pintar la caja, y guardamos las piezas en un sobre o una bolsita para que no se pierdan. Si no queréis desmontarlo, podéis cubrirlos con cinta adhesiva para que no se manchen de pintura.



     Ya podemos comenzar a pintar. Primero daremos una capa de pintura blanca, y cuando esté completamente seca (dejar secar unas 4 horas) le daremos una segunda capa, esta vez con el color que queramos, en mi caso utilicé el verde turquesa. También podéis utilizar otro color en lugar del blanco, dependiendo del acabado que queráis conseguir (hay que tener en cuenta que el color que pongamos en la primera capa se verá cuando lijemos la capa superior de pintura).





     Cuando esté completamente seca, pasaremos a lijar suavemente la caja, para que en los trozos donde queda más marcada la veta de la madera se revele el color de la pintura que hemos puesto en primer lugar. Podemos lijar toda la superficie de la caja como he hecho yo o solamente ciertas zonas, como las esquinas o los bordes, dependiendo de vuestro gusto. Es recomendable que este paso lo realicéis en un lugar exterior o protegiendo bien la zona de trabajo con un periódico o cartón, ya que al lijar se creará polvo del color de la pintura.



     Una vez tengamos la caja lijada a nuestro gusto, retiramos los posibles residuos de polvo que hayan quedado en la superficie con ayuda de un pincel seco o un paño. Cuando tengamos ambas piezas limpias, les daremos una capa de cera o barniz (podemos elegir entre cera transparente o negra, según el resultado final que queramos). En mi caso, he aplicado la cera con un pincel y luego la he esparcido bien por todas las superficies de la caja con ayuda de la muñequilla. Dejamos que la cera se seque durante un día, y la caja estará lista para ser montada de nuevo.





     Recuperamos las bisagras y el cierre que teníamos bien guardado y lo volvemos a colocar en su lugar utilizando el destornillador. 



     Os dejo varios ejemplos: las cajas verde y morada están enceradas con la cera negra, y las azul y crema con cera transparente. Antes de poner la cera también podríamos dibujar motivos decorativos en las superficies de la caja, como se puede ver en la caja morada. 




     ¡Y ya tendríamos la caja terminada! ¿Qué os ha parecido? ¡Si os animáis a hacerla compartídmelo en comentarios o en redes sociales para que pueda verla!

           ¡Que tengáis un buen día!

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